Tu Cerebro y las FinanzaS

Queridos amigos en los últimos años se ha logrado gran avance en el área de neurociencia. Ya se conoce las estructuras principales del cerebro y podemos registrar las señales eléctricas que emiten las “células cerebrales” o las redes de células. La tecnología de imágenes de resonancia magnética funcional; nos permite monitorizar la actividad cerebral, y da información afectiva de que partes del cerebro se encienden en cada decisión financiera.

Recuerda que el cerebro pesa en torno a 1,4 kilogramos y está compuesto por 100.000 millones de neuronas, cada una con un mapa de nuestro genoma, pueden activarse entre 5 y 50 veces por segundo y están conectadas de tal manera que hay 1.000 billones de conexiones.

EMOCIONES y Cerebro

La científica Camelia Kuhumnen y Brian Knutson demostraron que el cerebro ante una decisión financiera activa dos acciones, una es la expectativa de recompensa (ganancia) y la otra es un estimulo negativo como la expectativa de sufrir un daño (perdida). Se confirma la idea de que las decisiones financieras a menudo se toman a partir de las emociones, las cuales cada persona influida por sus experiencias anteriores y siguen su curso de forma ilimitada.

Algunos datos y más estudios como evidencia, es posible reconocer que nuestro estado emocional puede tener una influencia mucho mayor sobre las decisiones financieras de lo que muchos de nosotros tomamos.

En muchas situaciones de la vida real, no conseguimos acceder a información sobre las consecuencias de las elecciones que no hacemos, lo que probablemente sea positivo, pero no ocurre así en los mercados financieros. La información no solo se conoce, sino que está ampliamente accesible, y las inversiones que podríamos haber hecho generalmente nos las cruzamos cada vez que consultamos información económica y parecen decirnos: ¡Mira qué ganancias podrías haber conseguido!.

Además, sabemos que el córtex prefrontal es un área del cerebro que interviene en la evaluación de nuestras decisiones y el impacto de estas elecciones puede desencadenar potentes emociones.

El descubrimiento interesante era que únicamente el arrepentimiento generaba una actividad significativa en el córtex orbitofrontal, y que la cantidad de actividad neuronal ligada al arrepentimiento depende de la diferencia entre las ganancias obtenidas y las no conseguidas. Así pues, si inviertes en un negocio y dejas pasar otro que sube su rentabilidad, experimentarás una sensación de arrepentimiento que irá en proporción a las ganancias adicionales que la otra alternativa haya generado.

Entonces, ¿qué nos dice todo esto? Que experimentar arrepentimiento está en la naturaleza humana, podríamos decir. Y así es, no estaríamos cometiendo ninguna equivocación, pero lo que hacemos después podría determinar si caemos en una trampa conductual muy común en la inversión: ¿Cedemos al sentimiento de arrepentimiento y vendemos pasados apenas unos meses la inversión que dedicamos tiempo a elegir para contratar esa inversión alternativa que, en nuestra opinión, se ha comportado mejor?

Teniendo en cuenta que el objetivo es conseguir una buena rentabilidad en un horizonte temporal razonable, la idea de saltar del tren cada vez que una opción alternativa comienza a generar mejores resultados es una garantía casi total para conseguir peores resultados relativos después de descontar los costos de las operaciones.

En última instancia, esta estrategia para evitar el arrepentimiento está condenada al fracaso y es el equivalente en el mundo de la inversión del perro que persigue su propia cola.

Lo mejor es que darte el tiempo para que una buena decisión se convierta en una excelente.
Aunque las neurofinanzas están elevando ciertamente nuestra comprensión sobre el papel del cerebro en la toma de decisiones, hacen falta más cosas para invertir con éxito.

Como dijo Warren Buffet, “el éxito en la inversión no guarda correlación con el coeficiente intelectual; cuando se tiene una inteligencia normal, lo que se necesita es temperamento para controlar las ansias que meten a los demás en problemas”.

SobreKarla Garcia

Licenciada en Administración y Contaduría Publica. Representante Anafinte.net AC, Master PNL, Parte del Equipo Fundador en español de John Maxwell, estudiosa incansable del ser y su evolución, holística de corazón, facilitador certificada y Master de PNL, Coach Ontológico. Amante de esta fiesta llamada vida que Dios me dio con la misión de disfrutar la estrategia mas sustentable y orgánica llamada felicidad para compartir contigo. :)

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