«Un invitado ideseado»

 

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Imagina que un día decides dar una fiesta para todos tus amigos, empiezas por tomar tu teléfono y empiezas a invitar gente.

Quieres que sea una gran fiesta, así que dices «Todos están invitados»
Y cuando llega el gran día, preparas el lugar para la fiesta, y estás realmente contento porque van a venir tos, de pronto los invitados comienzan a llegar. 
Después de un rato, todos los invitados han llegado y la estás pasando muy bien, pero entonces suena el timbre, y piensas ^quién podrá ser?, seguramente me debo haber olvidado de alguien.  
Y ahí está, alguien que definitivamente no querrías en tu fiesta. Es tu vecino Carlos.  
Carlos debe ser una de las personas más molestas que conoces. Es rudo, gruñón, se queja mucho y no es muy afecto a la higiene personal. Es la última persona que querrías en tu fiesta, Pero antes de que te des cuenta, entra a tu casa, sin siquiera decir hola, Y se acerca a tus huéspedes, y es rudo, se sirve por sí mismo bebidas y comida, en general actúa raro hacia tus amigos, compresnsiblemente, te sientes molesto, avergonzado y enojado, y antes de que pase mucho tiempo te acercas Carlos y le dices «ya está, quiero que te vayas». Y lo echas de la fiesta, vez que se va, te sientes aliviado. Vuelves a la fiesta y empiezas a pasarla bien, pero después de un rato, escuchas el timbre nuevamente y cuando vas a ver quién es, te das cuenta de que es Carlos ha regresado, y antes de que puedas detenerlo, abre la puerta y entra corriendo a la fiesta nuevamente. De modo que lo buscas, lo encuentras y lo echas nuevamente.
Esta vez, sin embargo, decides que te vas a asegurar que no vuelva a entrar, así que decides quedarte en la puerta y asegurarte que no vuelva a entrar y esto funciona bien,  Carlos no puede entrar y te sientes bien sobre eso. El problema es que, te das cuenta, que te estás perdiendo la fiesta puedes escuchar a todos afuera, divirtiéndose y tu también quieres estar en la fiesta, pero como no puedes soportar a Carlos, no te puedes arriesgar a entrar nuevamente.
Y ahora no sabes qué hacer, realmente quieres disfrutar la fiesta. Pero el pensamiento de que Carlos podría volver te molesta, despues de un tiempo te das cuenta que de hecho, esta fiesta es muy importante para ti, vale la pena estar con tus amigos, al menos asegurarte de que estén bien. Así que decides entrar nuevamente, y te dices a ti mismo:  Si Carlos entra, que entre  y por supuesto, despues de un par de minutos  Carlos entra y empieza a ser molesto nuevamente  pero esta vez algo es distinto, no lo ignoras, porque es bastante difícil ignorarlo,  pero decides seguir con la fiesta, hablando con tus amigos  y zazzz empiezas a notar algunas cosas interesantes: 
En primer lugar, te das cuenta que aunque Carlo aún está ahí la estás pasando bien claro, sería mejor si se fuera, pero al menos no estás atascado en la puerta, perdiéndote la fiesta. 
En Segundo, te das cuenta de que cuando no estás intentando librarte de el se calma un poco  sigue siendo molesto, sigue siendo maloliente  pero no es tan malhumorado y luego empiezas a notar otras cosas  que no habías visto antes  como que tiene un extraño sentido del humor  aunque está enterrado bastante hondo en él e incluso hace un par de amigos.

 
Y te preguntas «qué vas a hacer la proxima vez que haya una fiesta?»

SobreKarla Garcia

Licenciada en Administración y Contaduría Publica. Representante Anafinte.net AC, Master PNL, Parte del Equipo Fundador en español de John Maxwell, estudiosa incansable del ser y su evolución, holística de corazón, facilitador certificada y Master de PNL, Coach Ontológico. Amante de esta fiesta llamada vida que Dios me dio con la misión de disfrutar la estrategia mas sustentable y orgánica llamada felicidad para compartir contigo. :)

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